Conciencia Ecológica en Alemania

Lo que comenzó como protesta de grupos aislados contra la contaminación del medio ambiente y, en especial, también contra la posible contaminación radiológica de las centrales nucleares es hoy en día objeto de un amplio consenso en el seno de la población alemana: ya en la temprana fecha de 1978 empezó a concederse el sello de calidad del "Ángel Azul" a productos especialmente ecológicos y poco tiempo después se abrió paso en el mercado el "Punto Verde" para envases reciclables. Los alemanes tampoco tardaron en convertirse en campeones mundiales de la recogida selectiva de basuras. También se introdujo relativamente pronto la obligación de equipar los motores de los vehículos con catalizadores, fijándose también niveles máximos de emisión relativamente estrictos y sometidos a controles periódicos (etiqueta ASU de gases de escape).

Desde 1986 existe en Alemania un Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear. Todos los partidos incluyen en sus programas el objetivo de la protección del medio ambiente. Más de cuatro millones de alemanes son hoy en día miembros de organizaciones ecologistas, como por ejemplo la BUND – Amigos de la Tierra Alemania y Greenpeace. Recientemente un grupo de empresas alemanas líderes a nivel mundial han lanzado la iniciativa "Business and Biodiversity".

En Alemania se observa un permanente y constante esfuerzo por fortalecer la protección del medio ambiente. Para reducir la contaminación atmosférica, a principios de 2008 varias grandes ciudades alemanas implantaron las denominadas "ecozonas", en las que solo pueden circular vehículos provistos de las correspondientes etiquetas acreditativas de que se cumplen unos límites máximos de emisión a la atmósfera establecidos conforme a un régimen escalonado. Desde el mismo mes de enero de 2008 los propietarios de inmuebles están obligados a proveerse de certificados de eficiencia energética para sus viviendas y casas, en los cuales se especifican el consumo de energía y la eficiencia energética del inmueble. Paralelamente el Gobierno Federal concede créditos en condiciones ventajosas y subvenciones para obras de aislamiento térmico y rehabilitaciones ecológicas.

Junto a las energías renovables, en Alemania también se identifica como sector ecológico de futuro la gestión de los residuos. Aunque el complejo sistema alemán de recogida selectiva de basuras fuera en su día objeto de chascarrillos en otros países, lo cierto es que ha dado lugar a una industria de reciclado que también resulta rentable en términos económicos. En vista de la cada vez mayor escasez de materias primas, la reutilización de papel y vidrio usados, chatarra y materiales sintéticos se convierten en un factor económico. Según datos de la Federación Alemana de la Industria de Gestión de Residuos (BDE), Alemania ahorra anualmente casi cuatro mil millones de euros en materias primas y energía gracias a la obtención de materias primas secundarias, lo que se conoce como "minería urbana".