27 de Enero, Día Internacional del Holocausto

En esta ocasión, los Embajadores de Alemania e Israel, Jörg Ranau y Raphael Singer respectivamente, coincidieron en escribir un artículo en 'El Comercio' cada uno donde comparten sus ideas para finalmente coincidir en  la misma frase: “Leolam lo od, nie wieder, nunca más”.

El 27 de enero es el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.  La fecha escogida corresponde al día en que el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, el más grande de los centros de extermino, fuera liberado en 1945.

Día Internacional del Holocausto Ampliar imagen (© Embajada de Israel)

El día anterior, el jueves 26, en Barranco, en presencia de su Alcalde, el Sr. Antonio Mezarina, la Embajada de Israel preparó un emotivo encuentro conmemorando igualmente a las víctimas de este triste episodio en la historia mundial.  Los momentos más conmovedores dentro de la ceremonia, que contó con un aproximado de 200 personas, fueron el encendido de seis velas en memoria de los seis millones de víctimas del Holocausto así como la presentación del documental “El Camino hacia el Genocidio Nazi”.  

El Embajador Raphael Singer y, por parte de la Embajada Alemana, Paul Garaycochea, Consejero en Asuntos de Cooperación Técnica y Financiera ofrecieron sentidos discursos que a continuación compartimos. 

Día Internacional del Holocausto

Palabras del Señor Raphel Singer; Embajador de Israel

Señor Antonio Mezarina, Alcalde de Barranco

Señora Elena Zúñiga, Representante Residente del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)

Sr. Paul Walter Garaycochea, Consejero en Asuntos de Cooperación Técnica y Financiera de la Embajada de la República Federal de Alemania

Embajador Gustavo Otero, Director de Africa, Medio Oriente y países del Golfo de la cancillería peruana

Señor Hirsz Litmanovich, sobreviviente del Holocausto

Señores embajadores, congresistas, amigos  becarios de Israel, miembros de la comunidad judía

Señoras y Señores,

Agradezco a la Municipalidad de Barranco, por permitirnos recordar esta noche a cada una de las víctimas del episodio más negro de la historia, el Holocausto.

Permítanme contarles una pequeña historia:

Una noche en Polonia durante la II Guerra Mundial, Sara una joven mujer judía, escapó de la casa de un comandante nazi, donde trabajaba como cocinera.

Durante su fuga, Sara fue capturada por soldados alemanes, pero fue liberada ya que no tenía la apariencia que los nazis tenían de los judíos, Sara tenía cabellos rubios y ojos azules. Sara consiguió llegar a Rusia y empezó a trabajar en un campo de Siberia. Allí conoció a su futuro esposo, Salomón, un judío polaco que, usando sus habilidades para esquiar, había logrado escapar.

Después de la II Guerra Mundial, la pareja tuvo una hija la cual se casó con el hijo de un judío de Checoslovaquia, que escapó unos meses antes del conflicto.  Un tiempo después, la pareja se mudó a Israel donde tuvieron varios hijos, entre ellos, uno que hoy es el Embajador de Israel en el Perú.

Señoras y Señores,

Como ya se ha mencionado antes, en el año 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas emitió la resolución 60/7, la cual establece conmemorar el 27 de enero de cada año, el “Día Internacional de Recordación de las Víctimas del Holocausto”. Esta es una fecha simbólica, ya que aquel día en 1945, el ejército ruso liberó el campo de concentración de Auschwitz, el lugar donde murieron más de un millón de judíos, gitanos y otras minorías.

Esta fecha de recuerdo en todo el mundo, rechaza la  negación del Holocausto como hecho histórico;  llama a la elaboración de programas educativos y de investigación que transmitan a las generaciones futuras las lecciones que dejó el Holocausto,  con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro;  prestando profunda atención a conceptos como tolerancia, respeto de los derechos humanos y a todo tipo de discriminación y racismo.

El Holocausto le arrebató al pueblo judío, 6 millones de vidas, entre ellas, un millón de niños. La memoria de cada una de esas vidas, siempre vivirá en nuestras conciencias. La historia de muchos israelíes es muy parecida a la mía, pero este día de conmemoración, no es para nosotros, sino es para que el mundo recuerde lo que la violencia, el odio, la discriminación y el racismo pueden causar.

Lamentablemente,  podemos ver en la actualidad, que el   mundo aún no aprendió la lección.  Los ataques antisemitas han aumentado y se cometen ataques terroristas contra judíos en Israel y en el mundo;  y el concepto de deslegitimación de Israel, ha surgido como una nueva forma de antisemitismo.

En el año 2014, la comunidad judía peruana con el apoyo de nuestra embajada, abrió el Centro Educacional Holocausto y Humanidades, el cual trabaja para promover la educación de valores universales como la tolerancia y la igualdad a través del estudio del Holocausto en las escuelas, como uno de los testimonios más grandes de discriminación,  intolerancia y racismo contra un pueblo.

En la actualidad, ya han visitado el centro educacional más de 2500 estudiantes provenientes de diversas escuelas, institutos y universidades peruanas. Realmente, es nuestro deseo que esta iniciativa aliente al gobierno peruano a decidir la inclusión del tema Holocausto en la currícula educativa oficial.

Durante el Holocausto, existieron personas que poniendo en riesgo su vida, salvaron judíos en diversas partes de Europa y el Perú no ha sido ajeno. En el año 2014, el Museo Yad Vashem, reconoció como Justo entre las Naciones al diplomático peruano José María Barreto, quien salvó vidas de judíos en Hungría al entregar visas aun cuando estaba prohibido otorgarlas.

El tema para la conmemoración de este año es “Educación para un futuro mejor”, entonces, los invoco a levantar su voz contra el antisemitismo y la discriminación. Eduquemos a nuestros hijos para que aprendan a vivir en un mundo en el que la dignidad y el respeto por el otro sea la clave para vivir en paz y que podamos siempre decir: Leolam lo od, Nunca más!   

Muchas gracias, Shalom!!

Día Internacional del Holocausto

Saludo del Señor Paul Garaycochea

Estimado Señor Embajador Raphael Singer,
Estimado Señor Alcalde Antonio Mezarina,
Estimadas señoras y estimados señores, presentes todos

Buenas noches:

El día de hoy se me ha asignado una tarea tan difícil como importante: el recordar una época muy oscura en la historia de mi país. Es difícil recordar y mencionar algo que sólo trae dolor, porque los crímenes del Holocausto se encuentran en la memoria de nosotros los alemanes; son hoy, parte de nuestro presente.

Pero de eso se trata, de recordar permanentemente y contribuir a que la mayor catástrofe de la humanidad, la Shoa, no se relativice, no se olvide y que las víctimas de este genocidio, los judíos europeos, no queden rezagadas, disueltas en la memoria colectiva.

Auschwitz se convirtió en el epítome de la inhumanidad. Esto debemos recordar el 27 de enero. Queremos mantener viva la memoria en nuestras sociedades para preparar a las siguientes generaciones.

Es por eso tan importante, para que un estado viva libremente, mostrar y demostrar a las jóvenes generaciones que la tolerancia y la receptividad con el prójimo son virtudes indispensables. Es así que todos debemos ser practicantes activos en la competencia de humanismo y de respeto, sólo de esta manera estaremos rechazando lo que fue una época marcada por el abuso del poder y la intolerancia.

Tan importante como conmemorar la Shoa, es ver qué iniciativas se realizan para que algo así no solamente no se olvide, sino que no se vuelva a repetir. 

En el centro de Berlín se construyó el Memorial del Holocausto; hay museos judíos en diversas ciudades donde se muestra la vida y futuro que tuvieron.  Así mismo, jóvenes alemanes parten a Israel a atender a ancianos, algunos de ellos sobrevivientes del Holocausto y qué mejor forma que ésa, de conocer su historia y poder transmitirla.

Otra iniciativa, que quizá muchos de ustedes no conocen,  fue la del artista alemán Gunter Demnig, el Proyecto Stolpersteine  (lo que significa algo así como una piedra en el camino con la que se puede tropezar).  Son pequeños cubos de cemento que en la parte superior llevan incrustadas una placa donde se encuentran grabados el nombre, edad, profesión y presunto dato de muerte (muchas veces en un campo de concentración) de la persona que se conmemora. Así se recuerda el destino de los seres humanos que fueron deportados y asesinados por los nacionalsocialistas. Son colocados en las veredas, formando parte de ellas y solo sobrepasando ligeramente el ras del suelo, de ahí su nombre. Pero lo que se pretende es que el caminante se detenga y se incline para leer lo que dice en la placa. Esta inclinación podría equivaler a un gesto de respeto por la persona que se recuerda. Así que no solamente se rinde homenaje a estas personas, al mismo tiempo se documenta que ellos: hombres, mujeres, niños, familias enteras, sí fueron parte de nuestra vida cotidiana; fueron vecinos, amigos, individuos como cualquiera de nosotros con proyectos, deseos y sueños. 

Esta ceremonia, significa otra de estas iniciativas. La iniciativa de no solamente llamar a la reflexión, al no olvido sino sobre todo, a la de hacer sentir.  Podemos convocar a la razón, pero sin el sentimiento, no llega a ser suficiente.

Damas y caballeros, comencé diciendo que era una tarea difícil la que hoy me tocaba.  Después de estas palabras y recuerdos me siento, a pesar de tratarse de una historia oscura, como la llamé, honrado de poder transmitirles mis pensamientos, mis respetos y mi total voluntad de no dejar que esta barbarie quede en el olvido.

Los invito a formar parte de esta iniciativa, se lo debemos no solo a las víctimas, sino también a nuestros hijos y a nuestros nietos.

Muchas gracias