Entrevista a Peter Fischer, Director para la Política Energética y Climática y el Control de las Exportaciones

Peter Fischer Ampliar imagen (© AA) En relación a la exitosa exposición “Transición Energética en Alemania” traída por la Embajada de la República Federal de Alemania, el diario 'El Comercio' le hizo una entrevista al Sr. Peter Fischer, Director para la Política Energética y Climática y el Control de las Exportaciones, acerca de la misma.

Entrevista

¿Cómo se produjo en detalle la transición energética en Alemania?

El debate sobre la transición energética en Alemania se remonta a los años 70 del siglo pasado. En aquel entonces la crisis del petróleo nos hizo ver que las reservas en fuentes de energía fósiles son limitadas y que tenemos que hacer un uso más eficiente de la energía. Después, la catástrofe de la central nuclear de Chernóbil nos confrontó con los inmensos peligros de la energía nuclear. Además, el mundo iba tomando cada vez más consciencia de que tenemos que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para proteger el clima. La sociedad alemana ha ido presionando con creciente intensidad a la política para encontrar alternativas al sistema de abastecimiento de energía existente hasta la fecha. Y, por cierto, este consenso se ha mantenido hasta hoy en día.

La política reaccionó y ya en el año 1991 se introdujeron tarifas reguladas garantizadas para energías renovables. En el año 2000 se aprobó el abandono de la energía nuclear. Al mismo tiempo con la Ley de energías renovables (EEG) se creó un instrumento para fomentar sistemáticamente las fuentes de energía sostenibles. Gracias a la Ley EEG, en los años siguientes, se expandió especialmente y de forma notable la energía eólica y solar. En la actualidad las energías renovables ostentan más de un tercio del abastecimiento alemán de electricidad. A nivel político también se fomenta la eficiencia energética, por ejemplo con el reglamento de ahorro de energía que entró en vigor en 2002. Además, con el Plan de Acción Nacional de Eficiencia Energética publicado en 2014 el Gobierno Federal se fijó objetivos ambiciosos para fomentar el ahorro de energía en los edificios, en la industria y por parte de los consumidores.

Todo ello se inscribe en un alto compromiso internacional de Alemania. En el seno de la Unión Europea y en foros globales defendemos con determinación el abastecimiento energético sostenible.

La transición energética alemana precisa tiempo. ¿El plazo requerido es el recomendado para una transición de este tipo?

Es cierto, la transición energética es un proceso que requiere mucho tiempo. Y también es correcto que nos demos tanto tiempo. En la transición energética se trata de mucho más que de la instalación de plantas eólicas o de energía solar o de cerrar centrales nucleares. De lo que se trata es de una profunda transición en la infraestructura y la creación de valor de todo un país. Por ello es importante incorporar a todos los actores implicados en el proceso. Naturalmente cada país tiene que decidir en función de sus exigencias y circunstancias cómo va a configurar el proceso de transición. Pero lo que está claro es que: las decisiones que tomemos hoy en este ámbito van a tener un impacto sobre las generaciones venideras.

Muchas veces se argumenta que las fuentes de energía sostenibles son más caras y menos eficientes. ¿Es cierto?

No. Es verdad que las energías renovables durante mucho tiempo eran más caras que los combustibles fósiles. La explicación es que las tecnologías para ello todavía no estaban maduras. En la actualidad los procedimientos de producción y operación se han desarrollado de tal forma que las energías renovables pueden competir sin dificultad alguna. Hoy en día se puede generar electricidad con energía solar y eólica de manera tan económica como con carbón. Y los precios van a seguir bajando en los próximos años. Además, la expansión acelerada de las energías renovables en los últimos años ha dado lugar en muchos países a un cambio de mecanismos de subvención a instrumentos de fomento basados en el mercado, por ejemplo las licitaciones. Esto supone un alivio para las economías nacionales y hace todavía más eficiente desde el punto de vista de los costes a las energías renovables. Y otra ventaja más: las energías renovables no necesitan combustible estando en funcionamiento. En los últimos años hemos visto lo imprevisibles que son los precios de los combustibles con el ejemplo del petróleo.

Una cosa más: las fuentes de energía fósil tienen un elevado coste para la economía nacional que no aparece en ninguna factura de electricidad. Los fondos necesarios para curar los efectos sobre la salud de la contaminación del aire y del medio ambiente o los onerosísimos seguros para centrales nucleares son solo dos ejemplos de estos costes encubiertos.

¿Van a utilizar Vds. (Alemania) una fuente de energía determinada o una combinación entre energía eólica, solar, hidroeléctrica, biomasa y geotérmica?

Precisamente en el ámbito de las energías renovables es muy importante utilizar un mix de distintas fuentes de energía. Es la mejor manera de compensar las oscilaciones debidas a la meteorología. Hoy en día energía renovable en Alemania quiere decir sobre todo fotovoltaica, eólica y biomasa. Lo que constituye una mezcla sana y eficiente. Sin embargo, cada país tendrá que determinar por su cuenta por qué fuentes de energía opta en función de sus propias circunstancias.

¿Qué se necesita en un país para proceder a esta transición?

Evidentemente lo más importante es comprender cuántas ventajas ofrece la transición energética. El primer paso hacia una utilización más sostenible de la energía es que las ciudadanas y los ciudadanos entiendan que es bueno para el medio ambiente y el clima, para la economía y las propias condiciones de vida si se ahorra energía. Pero la expansión de las energías renovables también es más sencilla de lo que muchos piensan. Las plantas de energía solar y eólica se pueden construir rápidamente y de forma flexible y no necesitan combustibles una vez en estado operativo. Es decir que también desaparece el transporte de materias primas por barco, ferrocarril o incluso por carretera necesario para las plantas de energía fósil.

¿Es posible la conversión de la matriz energética en un país con un nivel de renta bajo?

¡Naturalmente que sí! Precisamente donde la infraestructura todavía no está tan desarrollada y muchas personas todavía no tienen acceso a las redes de energía conviene apostar por energías renovables. Puesto que se pueden implantar rápidamente y de forma descentralizada y con ello se crean puestos de trabajo y mejores condiciones de vida, también en regiones alejadas. Además, la transición energética permite que surjan nuevas soluciones creativas que contribuyen de forma decisiva a la modernización de la economía. Por ello tampoco sorprende que en el año 2015 por primera vez se invirtiera más dinero en energías renovables en los países en vías de desarrollo y emergentes que en los países industrializados. Con una transición energética se puede lograr un desarrollo sostenible en muchos ámbitos.

 

Entrevista a Peter Fischer

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